Hace unos meses
compré en Benisanó una estufa de hierro colado. Tendrá unos 80
añoa y es del tipo Franklin. Estaba en regular estado de
conservación, con un cristal roto, muy oxidada y con una grieta en
la parte trasera. El óxido tiene fácil solución. La grieta es más
complicado. Para soldar el hierro colado (de manera doméstica) se
debe calentar previamente toda la zona para prever dilataciones.
Con un poco de paciencia, el resultado ha sido bueno.
Como la cambra
tiene el suelo sobre vigas de madera, no parece muy adecuado poner
la estufa encima sin más. Para separar la fuente de calor del
suelo, le he hecho un pequeño 'altar' con materiales aislantes.
Básicamente se trata de una cama de arlita (qué gran material)
sobre la que he puesto unos ladrillos de barro en espiga.