La habitación
Norte, obviamente, tiene orientación hacia la parte más
septentrional del valle. Lo que es una ventaja en los calurosos
meses de verano se convierte en una nevera en febrero. Trataremos
de solventarlo. En primer lugar, se ha de restaurar la ventana del
balcón, sacando la madera original a relucir y colocando cristales
de climalite. En segundo, se ha de pintar la fachada con pintura
impermeabilizante. Y por lo que corresponde al interior, se
recuperará la pared de mortero, saneando las grietas, y se sacará
a relucir su impresionante pavimento hidráulico.