Funky, funky
En los intentos
pre-electrónicos de crear un piano transportable merece un especial
capítulo la historia de Harold B. Rhodes. Durante la Segunda Guerra
Mundial, Harold B.Rhodes diseñó un programa de educación musical
para los heridos que estaban postrados con movilidad limitada. Entre
1946 y 1950 Inventó un pequeño piano portátil cuyos macillos
actuaban sobre diapasones y no sobre cuerdas. Dicha idea
evolucionada y electrificada se convertiría en el futuro piano
eléctrico Fender Rhodes.
Los modelos
comercializaron en los sesenta, aunque fue en los 70 cuando se
alcanzó la máxima difusión. Entre ellos, el 73 (por el número de
teclas) fue el más popular.
Herbie Hancock fue uno de los primeros 'grandes' que lo utilizó
en una grabación.
Existe abundante
información sobre este piano de culto. Un lugar imprescindible es
http://www.fenderrhodes.org.
He localizado un excelente
manual en pdf, perfecto para imprimir y encuadernar.
Mi Rhodes
Es complicado
(aunque no imposible) obtener un Rhodes a buen precio en Europa.
Tras algunos intentos fallidos, me decidí a comprar uno en USA, casi
a la mitad de precio que se encuentra en Europa. Jesse, el tipo que me lo
vendió, residente en Colorado, se encargaba de empaquetarlo y
enviarlo a España. Ha sido carpintero y no le pareció complejo
fabricar una caja protectora a medida para el piano. Parece fácil, no? Pues nada más lejos de la
realidad.
El piano tardó
casi 4 meses en llegar y, cuando lo hizo, llegó en un estado
deplorable. El contenedor se había roto y estaba mojado(!). Los
daños en el tolex (la cubierta de plástico) y la electrónica eran irreversibles.
Gracias a la persistencia de Jesse logramos que la empresa
transportista pagara una parte del precio del piano. Pero el
disgusto no te lo quita nadie.
Pero como, de
momento, no hay nada que se me resista, me puse manos a la obra.
Mi objetivo fue
restaurarlo, recuperando su sonido y tacto 'esponjoso' original y
ponerlo a punto para mi estudio.
El proceso ha
consistido en lo siguiente:
-
Lijado de toda la
caja y eliminación total del tolex.
-
Eliminación de
elementos originalmente destinados a su transporte (cierres, asas,
cantoneras). A parte de estar en su mayoría oxidados, no pienso
moverlo del estudio.
-
Las teclas
necesitan una limpieza a fondo y un equilibrado.
-
Los fieltros deben
cambiarse. De momento, sólo cambio los estrictamente necesarios.
-
La cubierta se
recupera y tanto ella como la caja se pintan con colores setenteros.
Yo he elegido el azul y el plata.
-
Reposición de dos
'tines' (diapasones) y afinado. He equilibrado las pastillas para
que suene ligeramente saturado. Casi como un Wurly. Me encanta.
-
La electrónica,
muy básica, la cambio por completo por una exactamente igual a la
original. Es un instrumento pasivo, tipo guitarra eléctrica, por lo
que es realmente sencilla.
El resultado ha
sido tan bueno que lo hemos usado en el último disco de
Hotel
Nebraska, "Un hotel de 6 estrellas". Aquí hay algunas
fotos de su estado original, el proceso de recuperación y el final: |