Al fin un piano de verdad
En los años 70
se fabricaron algunos pianos portátiles de los llamados 'de
escenario'. Eran pianos 'reales', con martillos, fieltros, arpa y
cuerdas, pero simplificados o reducidos. Los más famosos fueron los
Yamaha CP, en su formato 'de cola'. Kawai, mi marca favorita de
pianos, hizo alguna aproximación a este campo. Su ejemplo más
notable fue el EP608.
Este piano tiene
76 teclas, pesa 60 kilos y puede convertirse en una maleta con ruedas
transportable por una persona. La electrificación se produce
mediante la excitación de unos largos pickups por las cuerdas
metálicas. Incorpora un preamplificador y un control de volumen,
tres presets de ecualización y trémolo variable. Su sonido es bastante particular. No suena como un piano
acústico, ni como un eléctrico. Más bien es un híbrido de ambos.
Puedes oir una demo de su particular sonido aquí.
Si quieres más información, he encontrado este
manual de instrucciones.
Mi EP608
Tras años de
buscar, finalmente me hice con uno de éstos (gracias Raúl). Sin
embargo, mi piano necesita mucho trabajo antes de llevarlo de
concierto. El diagnóstico inicial es el que sigue:
-
Un macillo
está roto
-
Las ruedas,
patas, asas y enganches originales han desaparecido. En su lugar
tiene unas patas negras de tubo hueco.
-
La maleta
presenta diferentes roturas y grietas.
-
Las bisagras
están oxidadas y muchos tornillos pasados de rosca.
Mi objetivo es restaurarlo,
devolviéndolo en lo posible a su estado original, y sacarlo de bolo.
Veremos.
El proceso es el siguiente:
Aquí hay algunas
fotos de su estado original: |