La maleta
La maleta de mi
piano estaba bastante entera, pero no exenta de algunos golpes y
remiendos. La he restaurado por completo, reajustando bisagras,
consolidando grietas y repintándola enterita. Un trabajo
relajante...
Las patas han dado
algo más de guerra. Las que llevaba mi piano, pintadas en negro, son
bastante cutronas. Además, nada portátiles. He tratado de
reconstruir las piezas originales, dotándolo de ruedas y posibilidad
de plegado en la maleta.
Tras visitar a
varios herreros que me juraron que era imposible o astronómicamente
caro doblar y cromar un tubo, me decidí a emplear la imaginación.
Localicé en un una tienda de bricolaje unos tubos de cortina
cromados (que reforzé con otros internos de aluminio), un mueblecito
de baño y varias piezas de hierro. Con imaginación y un soldador, he
logrado un resultado muy parecido al original.
El montaje lo
completan cuatro ruedas de un carro de Mercadona. Gracias Sr. Roig.
Aquí hay algunas
fotos del proceso: |