Chapa y pintura
Quizá el proceso
que más determina el resultado final. En mi caso, he optado por
hacerlo todo yo, incluso el lacado. Para ello he desmontado las
puertas, lijado, masillado y puesto la imprimación. El color
definitivo será rojo, lo más parecido al original, pero siendo
prácticos. Como se trata de un deportivo, he elegido un rojo vivo
muy llamativo. Que no se diga!
Algunos consejos:
-
Seguro que has
leído por ahí que esta parte es muy difícil y que mejor si lo
llevas a un taller... es cierto. Es difícil, pero también la más
divertida!
-
Hay algunos
trucos para que quede bien:
-
Utiliza las
herramientas y pintura adecuadas. No ahorres en esto.
-
Trata de ser lo
más limpio posible: hazte una cabina anti-polvo lo más estanca
posible y limpia bien todas las piezas antes de pintarlas.
-
Paciencia!
siempre sale mal a la primera. Y a la segunda. Se trata de ir poco
a poco. Siempre tienes la opción de volver a lijar.
-
El proceso ha
sido el siguiente
-
Lija y masilla
bien todos los defectos de la chapa. Cepilla el óxido con esmero y
lija a mano la última pasada. Puedes pensar que la pintura tapará
los defectos, pero no es así. Aplícate.
-
Si hay chapa a
la vista, pon imprimación. La venden en spray y es barata.
-
La primera capa
de color debe ser muy, muy ligera. Luego líjala con una lija muy
fina (sí, da pena) y vuelve a pintar. Si te equivocas o sale
alguna gota, espérate a que esté seco y lo lijas. En mi caso le he
dado 6 capas de pintura. Y una final de barniz incoloro.
La pintura a pistola
es todo un arte. Trata de tener paciencia. Si notas que la pintura
sobre el coche queda 'a gotas' puedes hacer dos cosas: diluye más la
mezcla y disminuye el flujo de pintura. La gota será más líquida y más
pequeña, lo que te costará más esfuerzo pero el resultado es mejor.
Finalmente, tras el barniz
incoloro, he aplicado una capa de cera de Carnauba. Es bastante
cara, pero da un aspecto 'mojado' que me gusta mucho.
|