Cristales
El parabrisas
que vino con el vehículo estaba horriblemente rayado por los
limpias. Tras tratar de reparar el antiguo (y consultar a los
'espabilaos' de CarGlass), me decido por la única alternativa
posible: Cambiar el cristal. Este proceso ha sido el más
complicado, duro, desalentador y frustrante de todo el proceso
de restauración. En esencia consiste en embadurnar la goma con
vaselina y, ayudándose de un cordel (y de varios amiguetes) ir
estirando la goma y encajándola en la rebaba. Finalmente hubo
que poner el embellecedor metálico.
Aquí hay algunas
fotos del proceso:
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